domingo, 6 de septiembre de 2009

Las Verdes Colinas de la Tierra. Robert Heinlein. 1947.

Club de Lectura de Relatos de Ciencia Ficción.
Sesión 09.
Las Verdes Colinas de la Tierra. Robert A. Heinlein. 1947.

"The Green Hills of the Earth" fue publicado en febrero de 1947 en la revista "The Saturday Evening Post", una publicación de temas generales, ya no de ciencia ficción. Un sintoma más de que atrás ha quedado la Edad de Oro y soplan vientos de cambio en el género. Hay mayor cuidado en lo narrativo, más audacia en los conceptos, más ambición. Aun "Las Verdes Colinas" parecen un típico producto de la Edad de Oro, sin embargo... bueno, mejor dejo los análisis para después.


Let the sweet fresh breezes heal me
As they rove around the girth
Of our lovely mother planet
Of the cool, green hills of Earth.

We've tried each spinning space mote
And reckoned its true worth:
Take us back again to the homes of men
On the cool, green hills of Earth.

The arching sky is calling
Spacemen back to their trade.
ALL HANDS! STAND BY! FREE FALLING!
And the lights below us fade.

Out ride the sons of Terra,
Far drives the thundering jet,
Up leaps a race of Earthmen,
Out, far, and onward yet ---

We pray for one last landing
On the globe that gave us birth;
Let us rest our eyes on the fleecy skies
And the cool, green hills of Earth.


¿Por que me gusta "Las Verdes Colinas de la Tierra"?
Porque si hay algo que puedo decir con seguridad es que me gusta. Es una sensación más bien visceral, y que ahora intentaré racionalizar, pero no se si lo logre. En efecto, al preguntarme el "por qué" mi cabeza se ha quedado un poco en blanco.
Veamos. Creo que lo primero es que, como alguien dijo antes, el autor intenta maravillar y no sorprender. Tal apuesta es un poco riesgosa en un cuento de tan corta dimensión, pero en mi al menos tiene éxito en generar una sensación evocativa, nostálgica.
Esta es la segunda vez que lo leo, y en esta ocasión no pude evitar recordar la película "The Widowmaker". ¿Alguien la vio?
En fin. También me gustaron los intentos poéticos de Heinlein. Odio al poesía y jamas diría que se algo de poesía. Puede que sea un troglodita y que por eso me gusta lo que escribió Heinlein. No se.
Me gusto volver a visitar los pantanos de Venus y las ciudades en ruinas de Marte... es una pena que esas imágenes se hayan perdido con la fome realidad revelada por las sondas Mariner, Pionner y demases.
Bueno. Heinlein siempre imaginó el espacio como la nueva frontera donde partirían aquellos inadaptados e incorformistas, aquellos héroes de la libertad individual. Nunca imaginó que en verdad los conquistadores del espacio serían los académicos en sus torres de márfil, una empresa de equipos. Asimov se acercó más a eso.

Nota: La imagen fue obtenida de http://www.angusrobertson.com.au/